Entradas cruzadas: anarquismo, parte II
Uno de los primeros choques directos entre el modelo anarquista y la tradición burguesa es la asimetría del sistema. En el modelo anarquista, los ciudadanos no son iguales en derechos y deberes, sino que tienen los derechos y deberes que desean, al margen de los mínimos que comenté en la anterior entrada. En mi opinión, esto es así porque el anarquismo supone un desarrollo de la libertad individual que termina chocando con el principio de igualdad, del mismo modo que el estalinismo ahonda en la igualdad individual hasta dejar herida de muerte la libertad del ciudadano.
De hecho, una de las tradicionales críticas socialistas al anarquismo moderno (el anarcoindividualismo o anarquismo post-izquierda) es que el anarcofederalismo, en sus palabras, perpetúa las diferencias socioeconómicas y no establece mecanismos de justicia social, legalizando la dictadura del libre mercado y la diferencia de derechos y deberes. Lo que esta crítica obvia descaradamente es que las injusticias sociales en el modelo anarcoindividualista son aceptadas por el propio individuo. Ni más, ni menos.
De hecho, este modelo es el zénit de la igualdad de oportunidades. Si establecemos normas de juego rígidas, pero las situaciones de partida son diferentes, como en la democracia burguesa, el resultado es injusto en tanto que las normas dependan críticamente de la situación de partida. La socialdemocracia y el socialismo leninista intentan corregir este desfase suavizando, la primera, la dependencia respecto de la situación de partida, y suprimiendo, la segunda, las diferencias de partida. Obviamente este segundo sistema es más eficaz, pero ignora olímpicamente la voluntad del individuo, vulnerando su libertad.
La respuesta libertaria es un kit de "Hágalo usted mismo" donde cada individuo tiene libertad para adaptar sus normas a su situación de partida tanto o tan poco como desee.
Así, el anarquismo es no sólo una reacción al orden tradicional que fija la sociedad en función de variables incontrolables (sexo, raza, casta, nacionalidad), sino también a las doctrinas antisistema que, permanentemente, se obcecan en ordenar al hombre lo que debe hacer para librarse del yugo de la tradición, sin percatarse de que su cepo es igualmente tenaz.
De hecho, una de las tradicionales críticas socialistas al anarquismo moderno (el anarcoindividualismo o anarquismo post-izquierda) es que el anarcofederalismo, en sus palabras, perpetúa las diferencias socioeconómicas y no establece mecanismos de justicia social, legalizando la dictadura del libre mercado y la diferencia de derechos y deberes. Lo que esta crítica obvia descaradamente es que las injusticias sociales en el modelo anarcoindividualista son aceptadas por el propio individuo. Ni más, ni menos.
De hecho, este modelo es el zénit de la igualdad de oportunidades. Si establecemos normas de juego rígidas, pero las situaciones de partida son diferentes, como en la democracia burguesa, el resultado es injusto en tanto que las normas dependan críticamente de la situación de partida. La socialdemocracia y el socialismo leninista intentan corregir este desfase suavizando, la primera, la dependencia respecto de la situación de partida, y suprimiendo, la segunda, las diferencias de partida. Obviamente este segundo sistema es más eficaz, pero ignora olímpicamente la voluntad del individuo, vulnerando su libertad.
La respuesta libertaria es un kit de "Hágalo usted mismo" donde cada individuo tiene libertad para adaptar sus normas a su situación de partida tanto o tan poco como desee.
Así, el anarquismo es no sólo una reacción al orden tradicional que fija la sociedad en función de variables incontrolables (sexo, raza, casta, nacionalidad), sino también a las doctrinas antisistema que, permanentemente, se obcecan en ordenar al hombre lo que debe hacer para librarse del yugo de la tradición, sin percatarse de que su cepo es igualmente tenaz.

1 Divagaciones:
Me gustó ligeramente más la primera entrada cruzada, pero lo que has expuesto es sublime.
Esta frase:
"En mi opinión, esto es así porque el anarquismo supone un desarrollo de la libertad individual que termina chocando con el principio de igualdad, del mismo modo que el estalinismo ahonda en la igualdad individual hasta dejar herida de muerte la libertad del ciudadano."
me parece apasionante. Me alegro de que actualizases. =)
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